y en un ahogado llanto se pierde ese "adiós", bajo
el rojo sangre de las palabras, queda atrapada la
melancolía que embarga al alma.
No hay más espacio que en lo profundo de uno,
y nadie pide nada, en las miradas brillan
las ausencias de ser.
Busco una respuesta, y no hallo la pregunta para
saber que quiero, el dedo divino llega fuera de tiempo
en el tiempo en que el finito vive.
Y lejos de toda escatología y de todo pensamiento escatológico
se busca esa intimidad dentro de un silencio de cristal,
en el se pierde la guerra más amada.
![]() |
| Silencio mas allá de la guerra mas amada. |
