Aun se escucha tu silencio, aun tu corazón se fue. La alegría calla, y los ojos se ciegan todo silencio, un día no tendrá las horas deseadas.
Recordar, ¿qué es recordar?,
el pasado que gana,
una tormenta que no cesa,
un cuerpo inerte.
Las palabras,
recuerdan,
las imágenes,
traen figuras,
y vos
en medio de un baño
de hierbas
que te besan.
En las mañanas de rosas
de papel,
el invierno se vuelve
irascible.
Y un día la tierra
dejó de producir
vida,
la mano se perdió
entre espinas.
---Busco el silencio,
que descubre vida.
Esa vida que me atraviesa,
que solo es encuentro,
experiencia.
Un antes y un después.
--Afuera frío,
y miro por la ventana,
sombras que se desvanecen,
busco otra oportunidad
desde mi lecho.
Una vida que se olvida.
I
--No me busques,
me marché.
II
--No me busques
con tu cuerpo desnudo.
III
Ahora mi sonrisa se ha
marchado.
---Desolado, olvidado, ciego,
nada vale,
solo un niño inerte
cruza el arroyo.
Labios partidos de sequedad,
no hay a quien amar,
no hay palabra,
solo una esfera de
desencuentro.
--El pensamiento se quiebra en la noche, y la alegría se pierde. El barro cubre sus manos, y esa mujer vieja que vaga en las inmediaciones de la mente, pide perdón por vivir. Se enfermo a beber el veneno de la serpiente, solo veneno para no morir.
--Nadie habla y la calle esta fría, se perdieron la luz de los ojos. Mentí bajo una luz de neón. Y toda oscuridad me gana el alma. No me des la razón pues ya la perdí.
--Encerrado en un tiempo impropio, y con espacios restringidos, veo este mundo. No hay soledad, no hay presión, igual me siento libre.
---Vi manos perdidas en cuerpos ajenos, separados de to fuego. Perdiste tus manos en el cuerpo que se bañó en el mar. Abrazados los dos el mundo tiene un final.