lunes, 3 de agosto de 2015


Aun se escucha tu silencio,
aun tu corazón se fue.
La alegría calla,
y los ojos se ciegan
todo silencio,
un día no 
tendrá las horas
deseadas.


Recordar, ¿qué es recordar?,

el pasado que gana,

una tormenta que no cesa,

un cuerpo inerte.

Las palabras,

recuerdan,

las imágenes,

traen figuras,

y vos 

en medio de un baño

de hierbas

que te besan.
En las mañanas de rosas
de papel,
el invierno se vuelve
irascible.

Y un día la tierra
dejó de producir
vida,

la mano se perdió
entre espinas.
---Busco el silencio,
que descubre vida.
Esa vida que me atraviesa,
que solo es encuentro,
experiencia.
Un antes y un después.


--Afuera frío,
y miro por la ventana,
sombras que se desvanecen,
busco otra oportunidad
desde mi lecho.
Una vida que se olvida.



I
--No me busques,
me marché.




II
--No me busques
con tu cuerpo desnudo.





III
Ahora mi sonrisa se ha
marchado.


---Desolado, olvidado, ciego,
nada vale,
solo un niño inerte 
cruza el arroyo.
Labios partidos de sequedad,
no hay a quien amar,
no hay palabra,
solo una esfera de
desencuentro.
--El pensamiento se quiebra
en la noche,
y la alegría se pierde.
El barro cubre sus manos,
y esa mujer vieja
que vaga en las
inmediaciones de la mente,
pide perdón por vivir.
Se enfermo a beber
el veneno de la serpiente,
solo veneno para no morir.
--Nadie habla y la calle
esta fría,
se perdieron la luz
de los ojos.
Mentí bajo una luz
de neón.
Y toda oscuridad me gana
el alma.
No me des la razón
pues ya la perdí.
--Encerrado en un tiempo
impropio,
y con espacios
restringidos,
veo este mundo.
No hay soledad,
no hay presión,
igual me siento libre.
---Vi manos perdidas
en cuerpos ajenos,
separados de to fuego.
Perdiste tus manos
en el cuerpo que
se bañó en el mar.
Abrazados los dos
el mundo tiene
un final.