La rosa se ha secado, un poco de oscuridad y tu alma tendrá la quietud, dejas de buscar el viento en los árboles, una lágrima tuya escapa de tus tristezas. Duerme niña, que las horas se consumen en tu cuerpo, las alucinaciones se reinventan en tu mente, y la teta de tu madre dejó de sangrar. Duerme que te esperan días de alegrías, noches de fascinación, también algún día serás madre, algún día tu cuerpo sangrará cuando te amen.