viernes, 12 de septiembre de 2014

--Cielos de acero, 
y un señor que camina
con una cruz de plata
colgado de su cuello.
Caminos de libélulas
que se encierran en la mente
del mas débil.
Señor dígame a que hora
pasa la saeta.
Señor no abandone
su alma en la orilla
de la carretera que se 
perderá. Señor, anda
triste porque ha perdido
a su mujer de barro.
Baje del auto señor,
que ella está al borde
del camino, ultrajada
y olvidada. Mujer pensaste
que te iban a amar por siempre.
Señor no te mueras con 
esa mujer.

daniel alaniz

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