lunes, 29 de septiembre de 2014

--Cuando amanece miles de fragmentos
de luz llaman a un día
que quizás vivirlo es un sueño.
Llama cerca de las ocho de la mañana,
que estaré despierto desde muy temprano,
pensando en soles de ilusión.
Dejo el mundo de la noches, onírico
y beso tu mano.
No te olvides que te dejo
el café sobre la mesa.
No te olvides que el tiempo
es finito.

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