miércoles, 15 de octubre de 2014

--Vi las pisadas que la diosa Perséfone, te había
buscado, los cielos se cayeron y un inframundo
que no te deja amar. Tu vientre se hincha, pero queda
opacado por la diosa, llegaron las horas finales y y todos los
que nacen de vos se irán también, lloré en silencio cuando
no te encontré, lloré recitando los versos de Hesiodo.
Las lunas se encierran en mis manos para poder ver
si estas en ella. Pero cuando salí del vientre de mi madre
todo estaba escrito, y ahora la vida me persigue
 y guerrea conmigo como en la batalla de Maratón,
deja que pueda respirar y sacarme los clavos que están
sordos en mi cabeza.Te despido, y prometo seguir hacia
la cueva.


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