---Una vieja trató de darme el beso de Artemisa,
su lengua era una gran culebra, y no había amor,
se había perdido en las calles de velos negros,
pero que se puede decir cuando existe el silencio.
Eres el muñeco de los dioses del Ghema, grita en
las plazas de espíritus.
Besate vos misma, y traga tu intoxicada saliva.
Busco un amor de ceremonia, un rito que
me dé fuego espiritual, y poder amar toda la noches,
mojarte, beberte, soñar, amor, besos cielos, penetración
hasta el día.

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