----Pero tus palabras dibujan una pradera
donde se encuentran los amantes,
descalzos lo niños corren y juegan con
serpientes.
¡Madre! no me dejes correr en las espinas,
alguien limpie mi camino.
¡Madre! ¿porqué el sol desapareció?,
y ahora los rostros de cera que sangran
esperando el aullido del lobo.
No importa donde perdí el dinero Madre,
no me castigues que mi piel esta débil
y mi cuerpo es frágil.
El hombre me corrió Madre, y yo quede en
el suelo, tendido.
¡Madre!, defiendeme que el adorador de esclavos
viene a llevarme.
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