---Oigo como se pierde en la pradera
el canto de los dioses griegos,
pero no van a buscarte, y lenta
y sola, que te pesan las noches,
y el grito en la mañana es
vida.
Tu hijo sueña, hojas verdes,
manos de primaveras, y un beso
en su frente.
Tu hija te ve lejana, escapándote
del viento, gritando a la luna.
Ya es tarde, los dioses
se fueron a dormir.

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